que hacer en con el moho en jamon
Nov 30
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El jamón, ya sea serrano o ibérico de bellota, es uno de los manjares más característicos de la cocina española y conocido en todo el mundo. Una de las preocupaciones es cuando surge una capa de moho en el jamón después de abrirlo. Es un alimento muy consumido en España, y en muchos hogares se compra una pieza completa de jamón en lugar de trozos, para que la comida dure más y se conserven sus características y propiedades hasta el momento de su consumo.

Muchas personas creen que se ha podrido y no saben qué hacer en esta circunstancia, si es mejor tirarlo o si es adecuado quitar la capa inicial. Te decimos los motivos de esta aparición.

¿Por qué le sale moho al jamón?

La realidad es que la capa de moho se forma de forma natural durante el proceso de curación para solidificar los lípidos del jamón, y es más frecuente en las regiones húmedas. De hecho, las bacterias o levaduras presentes en este moho promueven una curación más natural y saludable del jamón, así como el desarrollo de los productos químicos volátiles del jamón, que le dan su distintivo olor a producto curado.

El moho en el jamón suele ser superficial, por lo que no repercute en el interior de la pieza y no genera ningún elemento peligroso. Si se forma moho en el interior de la loncha, es posible que el jamón se haya podrido (es frecuente que se detecte un olor desagradable cuando esto ocurre), y lo mejor es desecharlo ya que puede ser inseguro de ingerir.

Como evitar que salga

Cuando adquirimos una pieza completa de jamón, con frecuencia no la conservamos adecuadamente. Esto altera el sabor y la fragancia del producto. Para evitar que esto ocurra, puede conservarlo de la mejor manera posible.

jamon iberico con moho

Pasos a seguir

Antes de abrir la pieza, decida dónde quiere colocar el jamón. Elige un lugar seco si no quieres aumentar el riesgo de que aparezca moho al abrirlo. Es muy típico colocarlo cerca del fregadero o del grifo de la cocina, exponiéndolo a un alto grado de humedad y favoreciendo así la aparición de estos microorganismos en su superficie.

La parte negra comestible será visible cuando abra el trozo y retire la piel y el componente graso. Esta región es propensa al desarrollo de microorganismos si se deja totalmente abierta y sin protección. Para protegerla y evitar la aparición de moho, te proponemos que guardes y pongas encima de la carne una porción de la grasa superficial que retiraste al abrirla para cubrirla, ya que su composición favorece la reducción de la posibilidad de aparición de moho.

Si esta cura ya no es aplicable porque ya has tirado esta porción de la pieza, puedes sustituirla por un trozo de papel de plástico, papel de aluminio o una toalla de algodón.

Incluso puede mezclar la grasa con tela, film o papel de aluminio para reforzar aún más la protección.

Además, recomendamos abrir el jamón por un lado y no cortar ninguna otra parte hasta llegar al hueso. De este modo, la superficie expuesta será lo más limitada posible, disminuyendo la posibilidad de que aparezcan hongos.

Como quitar el moho del jamón

Si has comprado un jamón y su piel está cubierta por el moho que hemos descrito anteriormente y quieres eliminarlo, en realidad es bastante sencillo hacerlo en casa. Empapa un paño de algodón o un trapo en cualquier aceite vegetal (oliva, girasol, etc.) y utilízalo para limpiar la zona enmohecida. No utilices agua, jabón ni otros productos de limpieza. Te recomendamos que retires la primera capa de piel mientras está limpia, por si acaso.

Si el moho surge cuando ya hemos abierto el jamón y sale a la superficie, lo mejor es retirar esa capa manteniendo una determinada cantidad de espacio entre la capa con moho y la zona cortada, así se retira una capa de aproximadamente un dedo de grosor, erradicando todo el moho. En principio, si el resto de la pieza conserva el aspecto, el olor y el sabor que le corresponde, puede ingerirse sin problemas.

Por último, pero no por ello menos importante, el lugar de almacenamiento del jamón es fundamental, es crítico encontrar un lugar fresco y seco, alejado de cualquier fuente de humedad, de esta manera se conservará mejor y se evitará la aparición de moho en el jamón.