aprende las diferencias de las morcillas
Nov 30
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Según en qué zonas de la geografía española, la morcilla puede ser más o menos conocida. Existen lugares de referencia, como puede ser Burgos, aunque los cerdos ibéricos de Huelva, ofrecen las mejores materias primas para elaborar estos embutidos tan sabrosos. Si quieres conocer las diferencias entre la morcilla y la morcilla achorizada, sigue leyendo este artículo.

¿Qué es la morcilla?

La morcilla es un embutido que se realiza de una manera sencilla con sangre de cerdo ibérico condimentada, y mezclada con otros ingredientes como pueden ser, por ejemplo, arroz, cebolla o incluso miga de pan. Existen múltiples formas de consumir este alimento: crudo, cocido, frito, a la plancha, etc. Según el tipo de morcilla que sea, es mejor tomarla de unas maneras u otras.

Diferencia entre morcilla y morcilla achorizada:

Aunque comparten unas pocas semejanzas éstas difieren en muchas diferencias, te explicaremos algunas de ellas. Cabe destacar que cada una tiene un sabor único y exquisito dependiendo su preparación.

Textura

La morcilla es un embutido sin carne, relleno principalmente con sangre, en su mayoría de cerdo, coagulada, de color oscuro característico. Es un alimento muy extendido que puede encontrarse en muchos países, existe muchas variedades.

Por su parte la morcilla achorizada es una mezcla entre chorizo y morcilla, aunque su textura puede ser más parecida a la del chorizo.

Sabor

Morcilla: seco, terroso, con sabor a hierbas y nueces. Se le pueden añadir condimentos y especias al gusto para darle un sabor picante. No contiene ningún sabor a sangre, si no se supiera que este es el ingrediente principal pasara completamente desapercibido.

Morcilla Achorizada: De gusto suave y con un paladar agradable. Un alimento muy rico en hierro y muy habitual dentro de la cocina española. Ideal para hacerla a la brasa o añadirla a guisos o potajes.

Elaboración

Morcilla: Para preparar la morcilla en casa, se necesitan cuatro tazas de sangre de cerdo, una taza de leche, cebollas finamente picadas, tres tazas de manteca de cerdo picada y una cucharada de pimienta negra para condimentarla.

Filtra la sangre de cerdo para eliminar la suciedad y mézclala bien en un bol con tres tazas de agua caliente con la grasa, la cebolla, la hierba, la leche, la sal, la pimienta y la avena cocida. Vierta la mezcla en una fuente de horno engrasada y déjela cocer durante una hora aproximadamente. Si te sobra morcilla, envuelve la porción cortada con papel de aluminio y deja que se congele para que conserve su calidad.

Siendo uno de los embutidos más tradicionales de la matanza del cerdo, está bastante presente en diferentes cocinas regionales españolas. A continuación, le mostraremos algunas curiosidades sobre los diferentes tipos de morcilla:

Tipos de morcilla

morcilla y morcilla achorizada

Morcilla de Burgos

Ésta es la más popular, aunque pocas personas conocen la manera de elaboración de la misma, lleva un 50% de cebolla y que existe un secreto milenario que el productor Roberto da Silva nos comparte en cada una de sus catas de morcilla: el agua, en Burgos capital, por la altitud, hierve a 97-98 grados. Por lo tanto, el arroz se debe colocar crudo.

La morcilla de Jabugo o Ibérica

Más allá de ser una simple morcilla tanto de apariencia como en su sabor, por su nivel de intensidad, parece un chorizo, el cual es un embutido hecho a base de sangre, carnes y grasas de cerdo ibérico de bellota, con aliños caseros y muy especiado.

No necesita preparación exacta, no se asa, ni tampoco se fríe, esta se consume en crudo, siendo cortada en ruedas muy finas, por ser dura y compacta como cualquier otro embutido ibérico tipo lomo, longaniza, etc. A nivel de comercio se puede conseguir como morcilla ibérica negra y morcilla ibérica de bellota de Jabugo.

Morcilla patatera extremeña

Esta delicadez, siendo picante o no, obtiene su nombre porque en vez de arroz o pan, lleva patata, en vez de sangre, lleva magro de cerdo y grasa de cerdo ibérico.

Además, obtiene un plus, al aliñarse con pimentón de la Vera podría asemejarse más a una sobrasada. Ésta puede venir también envasada en tripa natural y se puede consumirse untada en pan (recomendable para una mejor degustación) o, una vez curada, en rodajas, como cualquier embutido.