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Existen varias diferencia entre jamón ibérico de bellota y jamón ibérico de cebo. Si no estás seguro de lo que estás comprando, esta guía te ayudará a distinguirlos. También debes de conocer los tipos de jamones que existen en el mercado.

Factores que influyen entre bellota y cebo

Los jamones se caracterizan en función de dos factores distintos: la raza del cerdo del que procede la pieza y la dieta que siguen los cerdos:

Raza

La raza del cerdo decide en gran medida si se trata de un jamón serrano (también conocido como Gran Reserva) (procedente de un cerdo blanco) o de un jamón ibérico (procedente del cerdo ibérico). Para ser clasificado como ibérico, la madre debe ser 100% de raza ibérica, ya que es la que define el ADN. Si el padre no es ibérico, el jamón será medio ibérico. Sólo en esta última circunstancia el jamón es 100% ibérico si tanto el padre como la madre son 100% raza ibérica.

Alimentación

Sólo el cerdo ibérico puede clasificarse en función de la alimentación, ya que ésta varía según la situación, independientemente de la raza. El cerdo blanco come siempre la misma dieta, pero el resultado final, es decir, su sabor y textura, aunque comparable, dependerá de la calidad de la materia prima y de los cuidados del ganadero.

El cerdo ibérico: se presenta en tres variedades: de cebo, de cebo de campo y de bellota.

diferencias que debes saber de bellota y cebo

¿Cuál es la diferencia exacta entre jamón ibérico de bellota y jamón ibérico de cebo?

La alimentación de los cerdos y el lugar donde se han criado en las diferentes fases de desarrollo.

Los jamones de cebo son los que se obtienen de cerdos de granja que han sido engordados, de ahí el nombre “de cebo”. Los jamones ibéricos de bellota, en cambio, son los procedentes de cerdos maduros a los que se les da una dieta rica en bellotas y otros productos naturales como la hierba.

Y el jamón de cebo de campo combina ambas alimentaciones, es decir, se alimenta en la granja, pero también sale a pastar al campo y se alimenta de hierbas silvestres y otros frutos.

Diferencia entre jamón de bellota y de cebo

A continuación vamos a reconocer las diferencias que existen entre el jamón de bellota y de cebo en cuanto a su aspecto visual, y al precio que tienen.

Visual

A primera vista, hay varias características en las patas del jamón ibérico que nos pueden indicar si es de cebo o de bellota. Los jamones de bellota, por ejemplo, tienen las patas algo más largas que los cerdos ibéricos puros, que tienen el lomo un poco más fino y las patas visiblemente más largas. Además, la pezuña nos aporta información: en una pata de bellota, la pezuña suele estar más desgastada debido a los frecuentes paseos por la dehesa.

Aparte de la morfología, el color y la grasa del jamón (antes de abrirlo) nos dicen mucho sobre lo que estamos recibiendo: la textura de la grasa del jamón de bellota es bastante más suave, y cuando la tocamos con el dedo, se hunde un poco. Si, por el contrario, el jamón que estamos viendo tiene un tono dorado más fuerte, puede ser un indicio de que recibió bellotas durante su vida.

Precio

Por último, una de las variantes más críticas es el precio. El jamón 100% ibérico de bellota suele ser más caro que el de cebo, ya que los rasgos del animal y su crianza necesitan más cuidados y trabajo, además, la mayor calidad de la carne en sí misma aumenta el precio en el momento de la compra.

Sus sabores

La carne de los cerdos ibéricos es única en el mundo debido a la capacidad genética de esta especie para infiltrar la grasa en el músculo. Aunque esta capacidad es innata en todos los cerdos ibéricos, el proceso se ve acentuado por la dieta de bellota y el ejercicio que realizan en la montanera, dando como resultado una carne más jugosa y con más aroma.

Bastará con probar una loncha de cebo ibérico y otra de ibérico de bellota para detectar las diferencias ya que, aunque ambas son bastante aceitosas, esta última prácticamente se deshace en la lengua al entrar en contacto con el paladar.

Además, las características organolépticas del jamón ibérico de bellota son diferentes. Como la grasa del jamón procede casi en su totalidad de la bellota, tiene propiedades comparables a las del aceite de oliva.

En cualquier caso, dependiendo de nuestras necesidades, tanto el jamón ibérico de bellota como el jamón ibérico sin grasa son excelentes opciones. Además, ambos proceden de cerdos ibéricos, lo que asegura un jamón de alta calidad y gran sabor.