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Partes del jamón que debes conocer para colocarlo en el jamonero

IBÉRICOS CASA LUCAS

partes del jamon jamonero

Si no eres un experto en jamón ibérico pero este tema te llama la atención, has llegado al lugar indicado, ya que, aquí vamos a explicarte algunos detalles básicos cómo es conocer las partes del jamón, y además que debes tener en consideración para poder colocar la pieza en la jamonera y evitar cualquier inconveniente.

Lo primero que vamos a explicar son las partes del jamón, que es fundamental para identificar cuál es la parte que se va a apoyar, de donde se obtiene la mejor carne, cuál es la parte que cuenta con mayor nivel de grasa infiltrada, entre otros.

Ya sea que se trate de jamón ibérico o serrano, las partes son siempre iguales, por lo que no te vas a confundir nunca más. La única diferencia que se puede presentar al respecto, es que la pieza de jamón ibérico suele ser más alargada, mientras que las de jamón serrano son un poco más abombadas y carnosas en ciertas partes. Por lo demás, las piezas son muy similares, por lo que no tendrás problemas para poder manipularlas, cortarlas y colocarlas en el jamonero.

Partes del jamón

Ten en cuenta que, la caña y la pezuña son las únicas partes del jamón que no se pueden extraer. Ya que tengas esto en mente, coloca el jamón con la pezuña mirando hacia arriba y comienza identificar las partes, que son las siguientes:

  1. El Jarrete

Es la parte del jamón que se ubica entre la caña y la maza. La particularidad de esta pieza, es que, si no se conoce mucho del tema y no se saben manejar los cuchillos, puede ser desaprovechada.

Se trata de un área con gran concentración de ácido oleico, que es el principal componente del aceite de oliva. De hecho, al cortar esta zona, podrás notar como el aceite se derrama un poco de la pieza. Evidentemente, esto genera que la pieza sea muy sabrosa y que cuente con un sabor muy intenso, pero esta es también la parte más fibrosa. Dependiendo de la curación, podrás sacar lonchas o simplemente cortar en cubos esta parte para elaborar las más deliciosas recetas que se te puedan ocurrir.

  1. La Maza

Sin duda, esta es una de las zonas más importantes del jamón, debido a que es la que cuenta con mayor concentración de carne y, por lo tanto, es también la más fácil de cortar y de manejar. Además, cuenta con un delicioso sabor y textura que podrás degustar al momento de probar tan solo un bocado.

Esta es la zona del jamón más tierna y jugosa, gracias al veteado que caracteriza al jamón ibérico por la infiltración de la grasa en el músculo del animal. Aquí es donde mejor se notan los sabores y texturas del jamón, por lo que suele ser la parte favorita de la mayoría de los comensales.

  1. La Contramaza

Es la zona que se ubica en el extremo opuesto de la maza, justo después del hueso de la cadera del animal. En esta área, podrás notar que el jamón dibuja una línea descendente, por lo que podrás identificarla con facilidad.

También cuenta con un alto nivel de grasa infiltrada, por lo que debes asegurarte de aprovechar al máximo esta presa. Por lo general, esta parte está un poco mejor curada que la maza por lo que puede ser un poco más difícil de cortar, aunque la verdad, es que, si no eres un experto, no notarás mayor diferencia entre ambas piezas.

partes de la pata
  1. La Punta

Es una de las partes de la pata de un jamón que se ubica en el extremo opuesto a la pezuña y es la que mayor nivel de grasa y sal acumula, debido a que el jamón en el secadero y en la bodega, suele colgarse de forma vertical desde la pezuña, lo que quiere decir que todo el aceite que se escurre, se acumula en esta zona.

Por este motivo, la carne de esta zona cuenta con un sabor muy intenso, motivo por el cual, es recomendable cortar lonchas de menor tamaño para evitar que el sabor pueda ser poco tolerable.

  1. La Babilla

Dentro de la lista de partes del jamón ibérico también se encuentra la babilla que es la que se ubica debajo de la maza y a la que se accede al voltear el jamón con la pezuña hacia abajo.

Esta pieza contiene una menor infiltración de grasa y la carne es un poco más magra y más seca, por lo que se recomienda comenzar a consumir el jamón por esta zona para evitar que se seque aún más.